Rubén Gómez Escobar fue el primer mártir del Cuerpo de Bomberos de Coquimbo, fallecido en acto de servicio el 26 de julio de 2004.
Ingresó a la institución el 30 de diciembre de 1997, motivado por una profunda vocación de servicio público y un fuerte sentido de solidaridad con la comunidad. Desde sus inicios se destacó por su compromiso, disciplina y constante disposición a participar activamente en las labores propias de la institución.
Comenzó su trayectoria bomberil en la Segunda Compañía “Esmeralda”, donde recibió su formación inicial como voluntario, participando en instrucción teórica y práctica relacionada con combate de incendios estructurales, trabajo en equipo, disciplina institucional y normas de seguridad.
Sus superiores y compañeros lo recuerdan como un voluntario responsable, respetuoso y siempre dispuesto a colaborar, tanto en emergencias como en actividades internas.
Posteriormente, continuó su servicio en la Tercera Compañía, experiencia que le permitió ampliar sus conocimientos operativos y fortalecer su preparación en distintos tipos de emergencias. Durante este período, Rubén demostró liderazgo natural, carácter sereno ante situaciones de presión y un permanente interés por perfeccionarse dentro de la institución.
Finalmente, se integró a la Cuarta Compañía del Cuerpo de Bomberos de Coquimbo, donde alcanzó el grado de Teniente Primero. Este cargo reflejaba la confianza depositada en él por sus mandos y compañeros, implicando responsabilidades de liderazgo, coordinación de personal y apoyo directo en la toma de decisiones operativas durante los servicios.
Al momento de su fallecimiento, Rubén contaba con cerca de siete años de servicio activo. Tenía 24 años de edad y era ampliamente valorado por su espíritu alegre, compañerismo y fuerte compromiso institucional. Era conocido por ser uno de los primeros en acudir a las emergencias y por su permanente disposición a servir, encarnando plenamente los valores del voluntariado bomberil.